Archive for noviembre 1, 2010

Por joder

Llevo un mes cogiendo el autobús todos los días para volver a casa al salir de trabajar.

Siempre me pregunté qué sentido tenían esas líneas pintadas en el suelo en la parada del autobús. Para hacer cola, vale.  Pero total, para cuatro personas que estamos, cuando llega nuestro autobús nos lanzamos a la puerta y ya.

Hasta hoy.

Hoy he salido un poco más tarde de la oficina. Los astros se han alineado y he tenido la suerte de salir a la misma hora que el resto de los habitantes de esta ciudad. Cuando he llegado a la parada del autobús la situación prometías.

Había 3 filas interminables de gente esperando. Ahí es cuando he descubierto que cada línea pintada en el suelo corresponde a la cola para UN autobús. A mí me vienen bien los 3 que paran.

Pero no podía ser, tenía que elegir UNA cola donde esperar. He decidido ponerme en la del medio.

Es Murphy, pingüinos, Murhpy!

Murphy ha querido que llegase primero el autobús de la izquierda. Como la cola es interminable, no puedo arriesgarme a dejar la mía, perder el sitio, saltarme la otra tan feliz y meterme en el autobús colándome a todos ellos. Tampoco entrar la última, porque el autobús va tan lleno que de hecho no entran todos.

Pero los hongkonitas están acostumbrados, no rechistan. Se quedan con su habitual cara de desorientados. Uno se echa un eructo. Pero eso es normal aquí.

Miro desesperada a mi derecha. Presiento que va a volver a ocurrir. He aprendido a reconocer a Murphy…  y efectivamente, LLEGÓ el autobús de la derecha. Misma situación. Misma desesperación.

Cuando por fin ha llegado MI autobús, el de la maldita línea de mierda pintada en el centro, ya estaba bastante segura de por qué existían esas líneas pintadas en el suelo.

POR JODER.